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Se casa el viernes (la Muy Puta)

Querida Mary,

Pensaba escribirte un post alegórico de esos que dejan culiparriba a mis amados, de esos que nunca posteo y siempre chanto en persona, pero me han ocurrido unas cosas espantosas que me recordaron el modo en nos conocimos y quiero entonces compartirlos con la blogosfera toda.

Ayer, un inescrupuloso anónimo me trató de histérica y me dijo cosas terribles, como que nunca me iba a casar con nadie, ni tener hijos ni ser feliz ni un poco. Te imaginarás mi angustia vos que tan bien me conocés. Pero esto no es lo peor. Lo peor es que me trajo recuerdos. Ya Matu había abierto una brecha en mi memoria días atrás cuando me pedía por msn que le reenviara “El Evangelio según San Matu”. “Te acordás qué buenos tiempos aquellos”, me dijo. Y concluyó que cada tanto los planetas se conjugan en un tiempo único en el que pueden pasar cosas realmente maravillosas. No sé si será el mal rato de ayer o tu inminente partida lo que me vuelve la vida hoy tan sensible. Creo que lo de ayer, pero no estoy segura. Cualquier cosa, más luego te lo defino por sms.

Pero la cosa es otra. Pienso en tu casamiento y en tu posterior partida a Chile y el alma se me hace así. Te imagino estrenando marido, país y vida y me da una coooosaaaa…

Pensé también anoche en el día en que supe de tu existencia. Viniste a este blog hecha una loca. Claro que en ese entonces a Daniel lo veías bastante poco cosa que justificaba tu encono. Hoy se te nota más calma. También merodié por el recuerdo de tu primer mail, ese en el que me citabas en una esquina para acuchillarme. Quise recordar la pavura que sentí entonces, mas el año y medio que me separa de aquel momento supo borronear las sensaciones. Solo recuerdo que te quedaste sin guita y que me dijiste “voy al cajero y vuelvo” y yo pensé que me ibas a hacer un pagadios sobre todas las cervezas que te habías tomado (igual te recuerdo que al día de hoy todavía me debés plata).

Como sea, te tuve presente bastante anoche. Sabés lo que representan para mi las despedidas y cómo me rompe la paciencia que te vayas, pero dicen por ahí que debo dejarte ir. Y eso hago.

La web promete nuevas rencillas que quizás me hagan por un tiempo olvidarte. Ojalá. Porque no da sufrir. Al menos ya no. O al menos después de tu fiesta. (sigo preguntándome en qué estarían vos y Dani pensando cuando invitaron a mi ex esposo a la fiesta. A vos te parece? Te lo tenía que decir…)

La idea de esta carta era en principio contarte lo horrible que es mi vida como para que sientas que la tuya es más perfecta, pero estoy plenamente segura de que no es necesario. Vos, perra, sos la mina más feliz del planeta, la endivia de muchos y etc etc.

En fin, nada muy jugado. Vos ya sabés que el viernes voy a ir a firmar al civil como dios manda y que después taza taza, vos a Punta Cana y yo a mi casa (con los chicos, a forrar cuadernos con papel araña).

Posta que hubiera preferido escribirte un post mucho más copado, con la hondura que te merecés, pero los hechos acaecidos anoche (sumado al hecho de que tuve que alimentar a xfis que vino a aprender a cocinar mi salsa estrella) me dejaron fuera de órbita.

Quisiera delirame un rato hablando de vos, de tu locura homocigota dominante y mi paciencia heterocigota recesiva, pero tengo otras cosas que hacer, como por ejemplo lavar los platos, planchar o lamentarme por alguna cosa que ya se me ocurrirá.  

Así que redondeando.

Voy a tomarme la licencia de firmar esta cartomenajeconmemoración en nombre de todos los que te conocemos y te queremos (algunos virtualmente, es decir, de mentirita y otros personalmente, es decir, mucho) sin un orden, pero manteniendo un respeto:

Lechuga Carnívora, V. Onoff, Bart, Matu, Faro, x, Eska, Andrómedo, Alpapirovska La Mosqueta, Tía Clari, Aste, xfis (Livio, Stock), Alicant4ever, Gusgo, Pille, Tronco, Yoyas, Viyela Borravino, Mask, Rubens, Mr. Juan Dámaso Vidente (r.i.p), Billy, Moro, Oz (r.i.p), deapoco, algunos de orsai (no todos), Candela de los Humildes y George.De seguro me estoy olvidando de alguien, pero bueno, querida, son las 8 de la mañana y no dormí un carajo pensando en vos.

Releída la misiva me doy cuenta de que no es el mismo idioma que usamos habitualmente, ese en el que yo te trato de puta y vos a mi de diosa, pero insisto en que esto es ficción. La internet tiene eso, no?

Bueno, perren, qué más decir que ya no te haya dicho en persona?Que seas feliz? Ya lo sos. Que te vaya bien? Ya te va. Que encuentres lo que buscás? Las mejores cosas te buscan a vos… Ergo, mejor me callo y se van todos a la reputisimamadrequelosremilreparió.

Un cariño esplendoroso e inconmensurable Laviga

Sigue la historia…

Esta es una historia escrita al alimón; en los comments, sigue escribiendo la historia como tu creas que debe seguir. Recuerda actualizar antes, a fin de no sobreescribir la continuación. Saludos, Bros & Sis!

gusoluna

Era una noche fria, más fría de lo que nunca habia sido en esa temporada. El vapor que su agitada respiración producía, se congelaba en el aire, formando compactas y abigarradas nubes blancas que se elevaban perezosamente hacia la oscuridad.

La luna brillaba en lo alto, pero a pesar de esto, la oscuridad parecía devorarla como con hambre, como con ansia. Manuel encendió un cigarrillo, ahuecando con la mano para evitar que se apagara la flama del penúltimo fósforo que quedaba en la cajita. No sabía bien por qué, pero le parecía que la noche presagiaba grandes males para los que, como el, tenían la desgracia de estar obligadamente despiertos hasta esas horas.

De pronto, notó un movimiento inquietante en los arbustos que bordeaban los límites del cortijo. Con cuidado pero con cautela, se agazapó detras del pilar, y ahi pudo distinguir el motivo de su alarma:

De los arbustos emergió de súbito un ser inimaginable. Su mirada penetrante de iris azules y pupilas negras cargadas de odio y contención lo dejaron perplejo. Se le cayó el cigarro de la boca y el humo se le pegó a los pulmones, alquitranando su sangre.

El animal anduvo lentamente, como un cazador, olisqueando a Manuel. Notó su miedo e inmediatamente el animal desvió su camino para dejarse ver. En ese momento Manuel ya no dio crédito a lo que veía.

Ante sí se había presentado un lobo enorme. Fornido y atlético, colmado de odio y hambre… Pero parecía que no quisiera hacerle nada, tan solo darle un recado. Algo llamó la atención de Manuel.

Entre sus fauces, el impresionante lobo portaba una cajita de madera de ébano, negra como la noche que los cubría. Manuel vio algo en esos ojos, algo familiar en el gesto del animal, notó algo de conocido en esa cajita de madera.

Fue a acercarse… Y el lobo dejó caer la cajita, retrocedió, aulló y se fue. Manuel no pudo resistir la tentación así que abrió la cajita de ébano la cual era menos oscura que su contenido.

Dentro de la cajita había una esfera de cristal en la que se adiviniba lo que Manuel más temía; había también un anillo de oro, una alianza, un símbolo de amor. Primero cogió el anillo y observó si tenía algo inscrito.

Lo leyó y vio que el anillo contenía un nombre y una fecha. Contenía su nombre y la fecha en torno a la cual había girado el misterio y la desgracia en su vida. Asió la esfera entre sus manos, temblorosas de frío y pánico, y observó cómo algo parecido al humo de sus pulmones se abría paso dentro del cristal asustándolo por momentos, recordándole qué era lo que más temía.

Todo cobró sentido de repente. El anillo de quien desapareció hace tiempo… La esfera con el ego de Manuel en su interior. Luna llena de mágica noche. Manuel no entendía nada.

-…Te quiero con toda mi alma, Manuel…
La voz de su madre, Encarna, lo sacó estrepitosamente de ese marivilloso sueño, pero aun así no lograba poder abrir los ojos. Realmente, tampoco tenía muchas ganas. Ni siquiera era capaz de reconocer si seguía soñando o no, solo sabía que se encontraba realmente a gusto, pero parecía como inmovilizado.

De repente empezó a recordar la noche anterior. La imagen de la muchacha a la que abordó con valentía después de haber cruzado solo un par de miradas, se hizo impresionantemente nítida en su mente. Recordó de nuevo ese pelo negro y lacio, cayendo por sus hombros hasta alcanzar sus turgentes y más que generosos senos, apenas tapados por aquel top con volantes tan…pequeño. Al centrar su pensamiento en el rostro de la chica, pensó que la perfección de sus labios, carnosos y curvados, y esa expresión de niña buena por el día y zorra desmedida por la noche solo podía ser un regalo de Morfeo por no levantarse ningún domingo antes de las 3 de la tarde. De repente, y sin ningún modo de poder evitarlo, Manuel tenía es pene erecto de tal manera que pensó que si no eyaculaba podría llegar a estallarle.

Fue justo entonces cuando comenzó a percibir aquel olor, tan extraño como familiar. Seguidamente, ese sonido al que no había estado prestando atención pasó también a un primer plano. No, no era posible, no podía ser cierto. Sintió recorrer su cuerpo por un tremendo escalofrio que dejo paso a una sensación de calor insoportable.

-Pero,…¿que cojones hago yo aquí?

La visión que se presentó ante sus ojos le hizo tomar conciencia de la terrible situación en la que se encontraba: aprisionado en una jaula metálica y suspendido a veinte metros de altura sobre un mar de lava incandescente cuyos vapores le quemaban los pulmones impidiéndole respirar con normalidad. No lejos de él, el gurú de los tuggies, Mola-Ram entonaba una repetitiva letanía mostrando el corazón de Manuel a una multitud enardecida ante la apocalíptica escena.
-¡Un momento!- se dijo Manuel- esto es de Indiana Jones y el Templo Maldito ¡mierda, sabia que consumir aquella mescalina mejicana de dudosa procedencia no podía acabar en nada bueno! He de volver a la realidad como sea.
Intentó reconducir su mente buscando entre su memoria pero… ¿qué era fantasía? ¿qué realidad?
-El miedo conduce a la ira, la ira conduce al odio, el odio conduce al sufrimiento…
-No Manuel, yo ya no te quiero…
-Esss mío, mi tessssoooooro…
-La empresa le agradece los servicios prestados Manuel, pero no contamos con usted para nuestro proyecto de futuro…
-Me encanta el olor del Napalm por la mañana…
-Ha adquirido usted un buen revolver…
-Nunca te pongas del lado de nadie que vaya contra la familia…
Sr. Juez, no culpo a nadie de mi muerte…

Lo he dicho mil y una veces… Manuel. Mi muerte es mia y solo mia, solo yo decido cuando y como llegará.. y no me vengas con quejicas absurdas, no me interesa tu opinión.

-Que yo que??? que soy un necio… pues, mirate a ti mismo antes de hablarme en ese tonito. Tú eres quien me ha metido en este embrollo. Madura Manuel… tu madre ha muerto y tu y yo, no somos mas que un pobre tipo que no sabe que hacer de su vida y solo tiene en su haber una extrema propensión a cometer suicidio prontamente.

pero… PERO NADA! a callar! que ya me tienes harto de tantas vueltas, de ir y venir sin rumbo y de lastimarme en cada paso. De hoy en más las decisiones las tomaré yo y tú solo acatarás, sumiso y callado porque así lo he decidido.